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‘Cuatro mujeres, una niña y una historia de amor…’
- JAVIER MORALES -
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Cuando avances hasta el punto en que los amores malditos comiencen a transmutarse en lo que siempre han sido, serpientes venenosas, procurar no olvidar esa conciencia. Visualizar entonces a la serpiente, en la futura callejuela, avanlanzándose sobre ti, y asustarte mucho; desde una puerta con vestido herrumbroso y ambivalente. Bajo tus soportales; vecina a una enmohecida tienda de antigüedades, donde tendrás que comprar un regalo, pero ignoras cuándo y el qué; sólo sabes que algo y algún día. Confundir el mal con el mal, y no permutarlo inconscientemente por el bien. Es decir, esos dos hombres: el lagarto del banco, que obscenamente te acosa y perturba con su sola presencia, y el de la terraza, que se exhibe como si fuera un altivo cisne negro… deben convertirse en lo mismo para ti. La posible irrupción en tu vida del Desagrado. No importa como los confundas. Lo único preciso es que lo logres, y los engarces hasta que sean inseparables en el retrato del mismo camafeo. Y sobre todo que te olvides de la niña. El tiempo probablemente te la regresará cuando su maduración en la rama del árbol la aproxime a tu nadir.
Tú siéntete, ahora, tordo o colibrí. Pero entonces, recuerda: el bastardo, víbora del Cabo o bocaracá.
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- Colibrí, quiero ser un colibrí ermitaño, en la santidad de una flora y fauna siempreverde.
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Entre los aztecas las almas de los guerreros volvían a bajar a la tierra en forma de colibrís o mariposas. Se considera igualmente al colibrí como el autor del calor solar. Y en un mito de los indios hopi de Arizona -indios emparentados al menos lingüisticamente con los aztecas- el colibrí aparece como un héroe intercesor que salva a la humanidad del hambre, interviniendo junto al dios de la germinación y el crecimiento
(Leo W. Simmons)
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Visualiza, pues, a la bocaracá sobre la flor fucsia de un jengibre, en las cascadas de Costa Rica. Eres un colibrí sabio. Conoces el secreto y la realidad de la serpiente. Ella es más rápida, elucubrando, que tú, aunque sólo lo sea una fracción de segundo. Y por tanto, puede predecir tu vuelo.
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Para ella no significa nada que puedas batir tus alas 60 o 70 veces por segundo, para quedarte quieta. No te admirará por ello, ni por la conquista del aire, esteoeste, norte, inevitable sur, en tu vuelo. Para la serpiente sólo significas, en ese infinito instante, el instinto depredador y el consuelo de la voraz hambruna que desea paliar. Pero tú aún no conoces el combate del hambre, con tu lengua larguísima, bifurcada y tubular. Nunca te cansas de visitar nectívoramente a las flores; a veces 500 y a veces, si te lo propones, hasta 3000. Incluso te diviertes robándoles, con tu pico-lezna, su néctar y aún así, siendo el anuncio de la alegría de la fertilidad y el amor de la polinización, contenido en sus estambres.
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- No diferencio la flor de la serpiente. Para mí ambas significan los brillantes colores sexuales de la naturaleza. No juzgo una flor diferente de otra. Experimento mi dharma, y mi necesidad…
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Piensa en el niño del jardín y podrás salvarte. El niño es tu amigo, y sonreirá feliz, si te decides a anidar sobre el arbusto-árbol de buganvilla, bajo el que él enterró su tesoro: un ámbar imaginario. El que se encontró encubierto en el libro, mientras la descubría a Ella, a la mujer lluviosa de sus selvas… Pondrás dos huevos y los incubarás por un periodo comprendido entre los 15 y los 21 días. Y nacerán sin plumas dos polluelos ciegos… ¿Ya te has tranquilizado? Cuéntame que harás…
- Contar los hombres que he vivido… y vivir para no volver a merecerlos…
Aún no es el momento del desapego.
- Pensar en un viaje con peyote. En ser cuidada, en correr como loca o desvanecerme por una playa nocturna y desierta…
El mescal es foráneo y se aloja lejos, en Texas o Nuevo México. Olvídate de las danzas rituales y de los chamanes de las tribus y piensa en presente. Las bayas rojas y el cactus son tu premio si logras cruzar el océano…
- Buscaré el roble sagrado. El mismo que se convirtió en mi salón. Una tarde que amenace tormenta.
Sigue con eso…
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(descarga de los 2 audios en los comentarios)
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Bueno no sé si estaré estropeando todos los audios y es una putada pero me da igual porque mañana me pongo y me sale otra cosa diferente. Bueno lo que se avanza ya no se pierde. Por ejemplo la serpiente ya no se pierde nunca más. La he visto en el futuro. Avalanzándose sobre mí. Desde un portal. Pero es que no estoy segura ahora de quien es. Ahora veo otro rostro que me da mucho asco. Me tienes que proteger. Me tienes que proteger. Si me estás escuchando me tienes que proteger. No sucedería nada malo si la serpiente fueras tú. Pero me persigue otra de la peor especie. Yo me voy a quedar muy frágil. Sólo vestida con mis velos. Bajo el roble. Acuérdate. Yo Venero su sombra sagrada. Y su frondosidad. Y la belleza de su paisaje. Me encanta levantar la vista y perderme. Perderme. No te lo imaginas. Salgo … a través de diez mil despacios. Por esos pequeños agujeros, que me dejan ver el cielo a través de las ramas. Estoy ahí y no estoy. Adoro perderme así. Pero me voy, ¿entiendes? Y no estaré viendo el peligro. No estaré viendo el peligro. Si él averigua mi ritual. Tendré un disgusto. Cuída de mí, doctor. Cuida de mí como yo cuidé de tu hija. Me lo debes. Nadie. Volverá a querer a tu hija tanto como yo. Sino ocurre un milagro. Tu niña necesita ese milagro. Tuniña necesita ese milagro. Soy la única persona que la ha querido por ella misma. Tú no sabes lo que es eso. Y sin embargo yo sé todo eso de ti. Creo que sé como fue tu infancia. Te quedaste con un gran hambre de padre. Ese es tu problema. Ahora es tu problema. Te doblegabas a todos. Quiero hablar con el desconocido de la parada del autobús. Él le sonrió a mi sonrisa. Le encanta asustar a nadha. Y se muere por hacerle daño a kasandra.
- ¿Qué le hizo kasandra?
- Kasandra, ¿qué le hiciste?
- Él no conoce de nada a kasandra…. ¡ah! ¡umum um um!… No, pero ese nombre no lo podemos decir…
(la canción)
TRANSCRIPCIÓN REC004 de la madrugada del 3 de septiembre.
Me da vergüenza cantar la canción.
Ya sé como se lee el poema de Rumi. Bajito. Como una plegaria. Pero no me he traído el libro aquí. O en Nara… uno… ¡ah ah ah ah! El poema.
Uno era el pétalo del tordo. Es un tordo. Es un tordo. También es un tordo. El pétalo. El ritual del pétalo…
Sentarse en un banco. Alzar la cabeza. Saludar a tu roble sagrado. Querer colocarte justo en su centro. El centro es la clave. Porque allí. Justo allí. Existe un aleph. No sé cómo lo descubrí. Pero siempre que me siento allí… está el aleph. Es más que eso. Es uno de los lugares más especiales del mundo. Es mi hogar contigo. El salón de mi hogar. Yo allí me siento niña. Me siento vieja. Me siento mendiga. Me gusta mucho sentirme como una mendiga. Desprovista de todo.
La mujer que el hombre al llegar observa leyendo, en voz alta, se llama nadha pero él no puede saberlo porque no los han presentado aún. Nadha, después de grabarse animadamente. Dio por finalizada la grabación y pasó a la escucha. Desde la escucha le pareció diferente. Una mundana y cínica. O empezó a parecerle. Poque ella de pronto pareció sumirse en un extraño abrazo y perder hasta la conciencia. La canción…
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TRANSCRIPCIÓN REC005 de la madrugada del 3 de septiembre.
La otra mujer. La invisible. Dijo a todo haberlo visto. A su paso. Dijo que el hombre miró a la mujer con odio o asco. Yo lo que sé es que la invisible puede mentir. Puede mentirme. No sé quien es la invisible pero no soy yo. Yo no tengo ojos en la espalda. No te vi pasar. Fue una sorpresa. Verte agazapado. Te agazapas mucho pero te agazapas extrañamente. Porque era muy fácil no verme. Si te hubieras dado la vuelta. Pero te sentaste de cara a mí. Yo tenía instrucciones de no mirar. Me levanté. Quise asegurarme de que verías ese momento. Ya sé que las instrucciones llegaron más tarde pero no eran pertinentes. No se puede hacer las cosas programadas. Sabía que tenía que levantarme. Seguía abrazada a mí, Caminé serpenteantemente en diagonal. Como caminamos las serpientes. Algunas serpientes. Nosotras como comprenderás no somos víboras del cabo. Yo me siento… umm…. bocaracá. Me apetece sentirme bocaracá, que las bocaracá se lo pasan de miedo. Resaltando sobre los colores fucsias de las flores del jengibre. um um umm.. Colibrí. Quiero ser colibrí. No, entonces la serpiente no es buena. No es buena la serpiente, no es buena, aunque sea tan bonita. No es buena. La serpiente es más rápida que yo. Una fracción de segundo. Puede predecir mi vuelo. :’(( Yo no diferencio la flor de la serpiente. para mí sólo son colores sexuales de la naturaleza. No juzgo una flor diferente de otra. Sólo busco el néctar, néctar. Y creo que la de la serpiente va a tener el mejor azucar y va a ser que no y verás y estoy en la puta Costa Rica, tío. Costa Rica, Costa Rica. Pero tú no eras la serpiente nunca. No lo eres. Eres el niño del jardín. Eres el niño de mi jardín. ¡Ay! Pero que bien me lo paso yo a veces contigo en ese jardín. La puta Costa Rica. Que caiga toda la lluvia del mundo, que si estoy yo no te ibas a aburri. Te enamoraste de Blimunda allí. Tú buscas a tu Blimunda. Pero yo no puedo robar voluntades. Necesito un ámbar. Necesito un ámbar. Voy a robar las voluntades de la ciudad. Pero no tengo ni idea de cuál es mi don. Todo el mundo tiene uno. Cómo no sea éste.
¿Con quién fantasearía Santa Teresa? Con dios no se puede fantasear. No existe. Joder, qué intriga. Con quién fantasearía Santa Teresa. Porque a mí ahora me parece estar levitando. No estoy pero como si lo estuviera. No abrir los ojos no. He pensado que me fliparía probar los hongos. Pero necesito una persona de confianza. Tío, quiero un viaje. Quiero un viaje con una substancia enteógena. Quiero eso contigo. Quiero ir más allá de las posibilidades de la maría.
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TRANSCRIPCIÓN REC006 de la madrugada del 3 de septiembre.
Eso no se me había ocurrido nunca hasta ahora, qué podríamos tomar para tener un viaje bonito. Bueno, si tú cuidas de mí y lo pruebo yo sola. Bah, peyote. Sólo lo voy a encontrar ahí lo que estoy buscando. Mi dios seguro que nace ahí, ¿tú crees que luego sabré enfocarlo? ¿ahora que ya está el asunto enfocado? ¿Te conviene enamorarme? Bueno para nada a ti `pero a mí me conviene mucho. Sí, sí, pero entiendes eso no se puede hacer con cualquiera. Los hay que por muy médicos que sean no están preparados. Te lo digo yo, que se ve de todo. Sin embargo, yo en ti … me encantaría ponerme en tus manos. Es que no me imagino como puede ser. No me lo imagino. Ufff… si que me lo imagino. Yo desatada. ¿Lucharías contra mí? Tenemos que luchar por el poder. Yo no me puedo dejar así sin más. Tengo que perder. Pero tengo que proponer yo la lucha. Sino la propongo yo es una violación. Yo no quiero una violación. Nada me sobran con los dedos de una mano. Sí. Uno sabe como nadie el secreto de mi vulva. Otro… ¿de quién quiero hablar primero? Ah de menos importante a más. Otro me hace convulvsionar. Uff convulsionar es como una catarsis. De verdad que se experimenta así. Son unas sacudidas y espasmos de todo el cuerpo. Vas hacia delante y hacia atrás. Golpeas el pecho y lo que pilles. Das puñetazos, digo. Lloras. No sabes no tienes ni idea de lo que te ha pasado. Pero sabes que no ha estado bien. Vamos, golpear así a nadie. Entonces ese aguanta los golpes como nadie. Es genial. Luego tenemos aquí a Pésimo Malasaña. Con sus labios de fuego y con sus manos de tierra. No sabemos si la polla es de agua dulce o no. Y luego. Luego el luego de los luegos, de los luegos, de los luegos. El amante perfecto. Es que es intachable como amante. Inviolable. Imborrable. Ardiente. Muy muy muy ardiente. El más ardiente. Tierno, tierno, tierno. Bálsamo. Fuego. Fuego. Fuego. Es fuego dentro. Es furor. Es que me muero si me la saca. Y me la saca todo el tiempo. Eso sí para poder … todo lo que siento es líquido correr, cuando él está ahí. Como mana de mí y es su saliva. Me encanta. Me vuelve loca lo que me hace. La canción.
REC007 TRANSCRIPCIÓN de la madurgada del 3 de septiembre
8. El número del sexo y de la muerte. Una con un hombre así lo único que tiene que hacer es tocarse. Acariciarse el cuerpo como le apetezca. Acariciarse todo el tiempo. Y olvidarse de todo de todo. Y siempre llegas a esta playa. Llegas una y otra vez y cada vez que llegas … Cada vez que llegas sientes que has llegado al paraíso, que nunca has estado más a gusto en tu vida. Y él se mueve, se mueve y no se deja de masturbar y tú alli sujeta a su cuello en la playa. Con la cabeza sobre su hombro. Como si fueras una sirena. ¡Uy! Eso fue después de morderle la polla. No la polla. Morder con los labios.. morder con los labios. Cólo con los labios. Yo no vi nunca nada tan duro. Como aquello, qué era aquello. Las otras no tenían tantos tendones. TAn fuertes. Si era un hombre que tenía la polla musculosa.Como los culturistas tienen otras partes. Pues él tenía músculos ahí. Era la polla de un atleta. Además espartano. No sé lo que me hizo. Me engañó. Me engañó. Era como un dios. Cuando supe que era músico… músico… Lo entendí todo. Las dos serpientes es la verdadera historia. Hazme caso. Tienes un gemelo. Tienes un gemelo. Imaginate ahora. Hacer el amor con tu gemelo. Rodeada por las serpientes. Como te pegarías a él de asustada. ,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,
Ritual del pétalo.
Leer en silencio el siguiente poema. Rumi.
Saber ese día que la canción de los mayas, que alguien te cuente esa historia.
Levantarse. Serpentear. Dirigirse hacia el vértice Norte, de cualquier plaza. Ser observada por dos hombres mientras preparan la mesa. No prestarles atención. Dirigir la vista en línea recta hacia el extremo Sur del ángulo lunar. Virar hacia la belleza. Que se urde en una ruina. Que fracasa en una ruina. Era de limones y vainilla la novia. Quería escaparse hacia un cuento de hadas. Y el cuento iba a finalizar ese mismo día. El fotógrafo que hacía el reportaje se entusiasmó con ella. Antes de los postres ya se habrían encontrado en el baño del hotel. Yo no sabía que estaba viendo las fotos de esa boca a la que iba a asistir. No lo eran. Seguí las instrucciones. Me levanté en dirección al callejon. Un anciano reposaba su cuerpo cansado sobre aquellos escalones. Imagino que me estaba mirando yo simplemente dirigí la vista hacia él y recordé o decidí que era el momento. O no . Es mentira. Fue que sonó la voz en la grabación y lo hice. El anciano al ver que me dirigía hacia él se levantó como pudo y se lanzó en direcci´n al callejón. Yo iba detrás. Guiada por la voz, que escuchaba en mis oídos. Me olvidé del anciano. Hasta que di con aquel signo. Entonces miré a lo largo de la calle. Ya en la otra calle refugiándose tras una columna miraba preocupado hacia mí. No era mi intención asustar al anciano. No puedo volver a pisar al callejón o no de esa manera. Tengo que volver a leer aquellas letras. Donde entendí lo que era la serpiente. Por segunda vez. Hay un tercer lugar. Es una tienda donde tengo que comprar un regalo. Tengo que dejarle que folle conmigo hoy. Porque le he calentado.